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Un lugar suspendido entre historia y naturaleza a los pies de los Alpes Orobios.
Los burgos del Valle Gandino (Bérgamo) ofrecen infinitas sorpresas.

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Cinque Terre en
el valle Gandino

Gandino propone la monumental Basílica de Santa María de la Asunción, el Museo de Arte Sagrado (oros, platas y encajes que lo convierten en uno de las primeros del mundo en su género) y el de los Pesebres, el antiguo Convento de las Ursulinas y un centro histórico punteado con varias iglesias y edificios nobiliarios.

Casnigo es en cambio la patria del baghèt (la antigua cornamusa bergamasca) con el Santuario de la Santísima Trinidad (una Sixtina pintada al fresco insólitamente sugestiva) y el de la Virgen de Erbia, que conserva la última vestidura talar del papa S. Juan Pablo II.

La epopeya del textil revive en las maquinarias funcionantes del Museo del Textil de Leffe, donde se puede recorrer toda la cadena textil desde los gusanos de seda hasta los telares, entre torcedores y cardas. Cazzano y Peia ofrecen la vitalidad de un burgo dinámico y bellezas naturales que unen una miríada de barrios. La enogastronomía propone platos de la tradición, quesos y embutidos y, sobre todo, las especialidades a base de la variedad de maíz típica de Gandino, el Mais Spinato.

En Gandino, el buqué de los eventos incluye la gran corona de rayos del Triduo (expuesta en la basílica durante la segunda semana de Cuaresma) y la Feria de San José en la cuarta. Imposible no recordar la fantasmagórica procesión del Corpus Domini o la Carrera de los Huevos en la antivíspera del primer domingo de julio.

Fue en Gandino donde se tiñeron las camisas rojas de los Mil de Garibaldi y aquí se conserva (en la iglesia de San Mauro anexa al Convento de las Ursulinas) la cogulla reliquia de San Padre Pío de Pietrelcina. Festivales, conciertos, ferias y mercadillos completan un cuadro enmarcado por las amenas zonas montanas, transitables a pie, en bicicleta de montaña, con las raquetas de nieve o con los esquís de fondo (el anillo homologado de la Montagnina es para auténticos apasionados). En Casnigo, el Centro Deportivo ofrece piscinas y centros de fitness, y en el valle son numerosos los campos al aire libre e internos para practicar deporte.

En Cirano hay activo un campo de tiro con arco y el acantilado de Fontanei propone múltiples vías de escalada, mientras que los más audaces pueden despegar desde el Monte Farno, gracias a la escuela de parapente.